Mami, yo sé que a veces nos llevamos muy mal y nos tratamos para el culo y nos gritamos de todo y toda la cosa. Pero como toda relación, la nuestra tiene nuestros altibajos.
Yo cambie. Ya no soy esa nena de diez años que vivía pendiente de lo que hacías y dejabas de hacer. Pero la verdad es que todavía te necesito. Hay momentos en los que siento que la única persona que me puede entender sos vos, nadie más.
A lo largo de mi vida me di cuenta que la única persona que siempre tiene un abrazo y un hombro para ofrecerme para llorar sos vos viejita.
No me alcanzan las palabras para agradecerte lo que haces por mi mamá. Creo que nada me alcanzaría para agradecerte todo sabés? Te debo mi vida mamá. En los momentos más dificiles siempre estuviste ahí. Y desde que soy chiquita que veo como te rompes el lomo para darme todo lo que tengo, y veo que madrugas y te vas y te aguantas de todo y es por mi no más. Y cuando me pongo a pensar y a meditar, me doy cuenta de que te fallo, como persona y como hija. Y te pido perdón por eso, por que en el momento lo veo como lo correcto, como lo que tengo que hacer, pero cuando el enojo se me va me doy cuenta que en realidad vos no te mereces que te trate asi, si no que te mereces la mejor atención del mundo, que en realidad sería devolverte lo que vos hiciste y haces por mi.
Gracias y perdón. Gracias por darme la vida y enseñarme a vivirla al máximo y perdón, por fallarte como hija. Te juro que cuando te veo llorar por mi culpa, el corazón se me parte en miles de pedazos y no sé que hacer, y quiero arreglarlo pero ya es demasiado tarde.
Me gustaría pedirte un favor nada más; no desprecies a las personas que yo aprecio, porque por ahi vos no los conoces tanto como yo y estoy segura de que si los conocieras te caerían más que bien mami. Las apariencias engañan, lo único que te pido es que mínimamente les des la oportunidad de caerte bien, estoy segura de que con una oportunidad ya alcanza.
Gracias por todo mamá. Te amo más que a cualquier persona en este planeta.
Putas Harry, Putas!
sábado, 15 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
♥
No puedo creer que esta sea la única foto mas o menos zafable que tengo con vos. Sos un croto me cagaste las fotos.
Por donde empezar, yo sé que si lees esto me vas a matar, asi que ni te lo muestro.
Ya va más de un mes, más de un mes que estamos juntos. Cómo pasa el tiempo. Todavía me acuerdo cuándo me dijeron que te llamabas Michelle y mi cara asombrada cuándo me di cuenta que ese era un nombre de mujer. Después cuando boludeabas con esa maldita persiana (la cual hiciste mierda, y rompiste vos) y cuándo me gritabas cabeza de flequillo y cosas por el estilo. Curiosamente en ese momento te veía como un pelotudo patético... hasta ese martes, el martes.
Yo no te conocía mucho, en realidad no te conocía nada, pero asi y todo no te veía del todo feliz, como quién diría. Pero a pesar de eso, lo supiste disimular, hay que reconocerlo. Si le hubiera prestado tres más de bolilla a la clase de matemática nunca me hubiera dado cuenta de que te pasaba algo. Y bueno, yo inocentemente como siempre obvio, no me dejé llevar por esa sonrisa y te miré a los ojos. Y sinceramente bien no te ví. Y me arriesgue a preguntarte que te pasaba, total más que mandarme a la mierda... Para sorpresa mía confiaste en mi y expresaste lo que te pasaba conmigo, cosa que todavía hoy me sorprende. Yo, desde mi humilde lugar, intenté darte un buen consejo, pero nunca me había quedado en claro que te pasaba. Mucho no habré hecho, pero según vos si yo no hubiera estado hubieras reaccionado mal. Tenés que saber que esa frase me dejó pensando como tres horas.
El tiempo pasó, y cada vez empezamos a llevarnos mejor. Siempre te conté todo a vos, y nunca te oculté nada. Y fue cuándo empezé a verte como una persona, no como un pelotudo. Y lentamente, me estaba enamorando.
Vos sos distinto a todos los de más. Sos como cualquier chico, pero hay algo que todos los días me sigue sorprendiendo: sos la persona más buena que alguna vez conocí. Tu simpleza, tu humildad, tu transparencia, hicieron que te distinga del resto y que te elijiera a vos .
El tiempo seguía pasando, y la confianza seguía creciendo, hasta que... vos y tus "joditas". Yo soy una persona muy crédula, y si me decis "me cambio de colegio" yo me lo creo. Encima a vos te salió muy bien la jodita esa. Y bueno, el problema de siempre, mi boca de cachalote que nunca se cierra. Se me escapo un "no por favor no te cambies, vos sos una de las pocas razones por la que sigo en este colegio". Para que. Hubiera sido mejor mudarme a Croacia mirá. Y obvio, me preguntaste porque. Y bueno, te dije que te lo explicaba al otro día.
Me salió mejor de lo que esperaba la verdad. Pensé que ibas a reaccionar mal, pero para mi sorpresa fue todo lo contrario. Te pedí más de tres veces que hagas como si esos minutos nunca pasaron. Jamás me hiciste caso. Me preguntabas porqué vos, habiendo tantos "otros mejores en el mundo". Esa pregunta me agarró desprevenida, no sabía que responderte sinceramente. Y te explique como veía yo las cosas con un ejemplo que entendiste bien, demasiado bien. Vos escuchas los Guns N Roses, y te parecen lo mejor del mundo; pero se los pones a alguien que esta acostumbrado a escuchar cumbia y reggaeton, y sinceramente le va a parecer una porquería, la peor basura del mundo. La perfección está en los ojos del que mira, es sencillo. Y accidentalmente se me ocurrió decirte que como decía el tema de los Guns, sos uno en un millón. Para que lo dije. No hay un día en el que no me recalques eso. Pero sinceramente no me arrepiento de habertelo dicho, no te mentí en nada.Y me preguntabas qué sentía. Y yo no sabía responderte, es dificil explicar las cosas que le pasan al corazón con palabras, pero vos no entendías. Y caminamos en silencio, como si nada hubiera pasado.
Los momentos en los que estábamos juntos se iban extendiendo más, y como era de costumbre, siempre terminábamos en la concha de la lora. Y vinieron esos picos, tiernos como ellos solos.
Y después ese día con los chicos, cuando gracias a Santiago, pasó el primer beso. Aunque yo quería que sea abajo de la lluvia, pero bueno era lo que había. Y te fuiste mal acostumbrando, y se hizo cosa de todos los días. Hasta que por fín reaccionaste y empezamos a salir.
Tenés que saber que desde ese momento soy la mujer más feliz del universo. Te amo, y no me tiembla la voz al decirlo, porque lo siento de verdad, con todo lo que soy. Pero sin duda, lo que más me gusta de vos es esa inevitable capacidad de poder hacerme sonreir siempre. Y si, se lo debo a mucha gente. Al final todo valió la pena.
Gracias Michelle, gracias por alegrarme la vida.
Por donde empezar, yo sé que si lees esto me vas a matar, asi que ni te lo muestro.
Ya va más de un mes, más de un mes que estamos juntos. Cómo pasa el tiempo. Todavía me acuerdo cuándo me dijeron que te llamabas Michelle y mi cara asombrada cuándo me di cuenta que ese era un nombre de mujer. Después cuando boludeabas con esa maldita persiana (la cual hiciste mierda, y rompiste vos) y cuándo me gritabas cabeza de flequillo y cosas por el estilo. Curiosamente en ese momento te veía como un pelotudo patético... hasta ese martes, el martes.
Yo no te conocía mucho, en realidad no te conocía nada, pero asi y todo no te veía del todo feliz, como quién diría. Pero a pesar de eso, lo supiste disimular, hay que reconocerlo. Si le hubiera prestado tres más de bolilla a la clase de matemática nunca me hubiera dado cuenta de que te pasaba algo. Y bueno, yo inocentemente como siempre obvio, no me dejé llevar por esa sonrisa y te miré a los ojos. Y sinceramente bien no te ví. Y me arriesgue a preguntarte que te pasaba, total más que mandarme a la mierda... Para sorpresa mía confiaste en mi y expresaste lo que te pasaba conmigo, cosa que todavía hoy me sorprende. Yo, desde mi humilde lugar, intenté darte un buen consejo, pero nunca me había quedado en claro que te pasaba. Mucho no habré hecho, pero según vos si yo no hubiera estado hubieras reaccionado mal. Tenés que saber que esa frase me dejó pensando como tres horas.
El tiempo pasó, y cada vez empezamos a llevarnos mejor. Siempre te conté todo a vos, y nunca te oculté nada. Y fue cuándo empezé a verte como una persona, no como un pelotudo. Y lentamente, me estaba enamorando.
Vos sos distinto a todos los de más. Sos como cualquier chico, pero hay algo que todos los días me sigue sorprendiendo: sos la persona más buena que alguna vez conocí. Tu simpleza, tu humildad, tu transparencia, hicieron que te distinga del resto y que te elijiera a vos .
El tiempo seguía pasando, y la confianza seguía creciendo, hasta que... vos y tus "joditas". Yo soy una persona muy crédula, y si me decis "me cambio de colegio" yo me lo creo. Encima a vos te salió muy bien la jodita esa. Y bueno, el problema de siempre, mi boca de cachalote que nunca se cierra. Se me escapo un "no por favor no te cambies, vos sos una de las pocas razones por la que sigo en este colegio". Para que. Hubiera sido mejor mudarme a Croacia mirá. Y obvio, me preguntaste porque. Y bueno, te dije que te lo explicaba al otro día.
Me salió mejor de lo que esperaba la verdad. Pensé que ibas a reaccionar mal, pero para mi sorpresa fue todo lo contrario. Te pedí más de tres veces que hagas como si esos minutos nunca pasaron. Jamás me hiciste caso. Me preguntabas porqué vos, habiendo tantos "otros mejores en el mundo". Esa pregunta me agarró desprevenida, no sabía que responderte sinceramente. Y te explique como veía yo las cosas con un ejemplo que entendiste bien, demasiado bien. Vos escuchas los Guns N Roses, y te parecen lo mejor del mundo; pero se los pones a alguien que esta acostumbrado a escuchar cumbia y reggaeton, y sinceramente le va a parecer una porquería, la peor basura del mundo. La perfección está en los ojos del que mira, es sencillo. Y accidentalmente se me ocurrió decirte que como decía el tema de los Guns, sos uno en un millón. Para que lo dije. No hay un día en el que no me recalques eso. Pero sinceramente no me arrepiento de habertelo dicho, no te mentí en nada.Y me preguntabas qué sentía. Y yo no sabía responderte, es dificil explicar las cosas que le pasan al corazón con palabras, pero vos no entendías. Y caminamos en silencio, como si nada hubiera pasado.
Los momentos en los que estábamos juntos se iban extendiendo más, y como era de costumbre, siempre terminábamos en la concha de la lora. Y vinieron esos picos, tiernos como ellos solos.
Y después ese día con los chicos, cuando gracias a Santiago, pasó el primer beso. Aunque yo quería que sea abajo de la lluvia, pero bueno era lo que había. Y te fuiste mal acostumbrando, y se hizo cosa de todos los días. Hasta que por fín reaccionaste y empezamos a salir.
Tenés que saber que desde ese momento soy la mujer más feliz del universo. Te amo, y no me tiembla la voz al decirlo, porque lo siento de verdad, con todo lo que soy. Pero sin duda, lo que más me gusta de vos es esa inevitable capacidad de poder hacerme sonreir siempre. Y si, se lo debo a mucha gente. Al final todo valió la pena.
Gracias Michelle, gracias por alegrarme la vida.
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